Alta de reservas en tiempo real
Detalle
El cliente llama, dice cuántos son y para cuándo, y el agente comprueba disponibilidad real según tu configuración de turnos, mesas y aforo. La reserva queda creada antes de colgar.
Restaurantes y hostelería
Entre las 13:30 y las 15:00 tu sala está a tope y el teléfono suena solo. Elop atiende todas esas llamadas a la vez, gestiona la reserva de principio a fin y avisa al equipo únicamente cuando hace falta una persona. Sin auriculares en la barra y sin dejar a un camarero atrapado en la comanda del teléfono.

El teléfono de un restaurante suena justo cuando nadie puede cogerlo. Ese es todo el problema, y es un problema caro.
Las llamadas se concentran en el servicio, que es exactamente cuando la sala necesita a todo el mundo en la sala. Coger el teléfono significa dejar de atender a quien ya está sentado.
O pierdes la reserva o empeoras el servicio en mesa.
La sala atiende a quien ya está sentado; el teléfono se atiende solo.
Quien quiere cenar esta noche y encuentra el teléfono ocupado llama al siguiente restaurante de la lista. No deja mensaje ni lo intenta más tarde.
Reservas que se van a la competencia sin que llegues a saberlo.
Ninguna llamada encuentra el tono ocupado, ni a las 14:00 de un sábado.
Modificar el número de comensales, adelantar la hora o cancelar son gestiones de treinta segundos que se acumulan y que casi siempre llegan en el peor momento del día.
Interrupciones constantes durante el servicio.
Se resuelven en la misma llamada, sin parar el servicio.
La mesa reservada que no aparece se come una franja entera del turno. Confirmar el mismo día reduce el problema, pero exige llamar una a una a todas las reservas.
Mesas bloqueadas que podrían haberse vendido dos veces.
Confirmación automática del turno, y la mesa se libera si no confirman.
Horarios, si hay menú sin gluten, si se puede llevar al perro, si hay aparcamiento, si tenéis terraza. Preguntas que se repiten cientos de veces al mes y que no necesitan a un profesional para responderse.
Minutos de sala convertidos en centralita.
Horarios, alérgenos, terraza y aparcamiento se responden sin ocupar a nadie.
Buena parte de las reservas se deciden por la mañana temprano, por la noche tarde o el día de cierre. Justo cuando no hay nadie en el local.
Demanda que ni siquiera llega a registrarse.
Las reservas entran de madrugada, en el día de cierre y en vacaciones.
Cada gestión termina donde tiene que terminar: en tu sistema de reservas, con la mesa asignada y el equipo informado.
El cliente llama, dice cuántos son y para cuándo, y el agente comprueba disponibilidad real según tu configuración de turnos, mesas y aforo. La reserva queda creada antes de colgar.
Cambiar la hora, sumar dos personas o cancelar se resuelve en la misma llamada, sin que nadie de la sala tenga que parar. La mesa liberada vuelve a estar disponible al instante.
Llamadas automáticas de confirmación a las reservas del turno. Las que no confirman se liberan según la regla que definas, para que la mesa se pueda vender otra vez.
Cuando no hay hueco, el agente recoge la solicitud y avisa automáticamente si se libera una mesa en la franja pedida, en lugar de despedir al cliente con un "está todo lleno".
Horarios, ubicación, aparcamiento, terraza, accesibilidad, alérgenos, si hay menú infantil o si se admiten perros. Con la información que tú apruebas, actualizada desde un único sitio.
Toma del pedido, confirmación de los platos, hora de recogida y aviso a cocina. Sin un camarero anotando en un papel mientras sostiene el teléfono con el hombro.
Para reservas grandes, comidas de empresa o celebraciones, el agente recoge los datos clave y pasa el contacto a la persona responsable en lugar de intentar cerrarlo por su cuenta.
Llamada breve tras el servicio para medir satisfacción y detectar incidencias antes de que se conviertan en una reseña pública.
Lo que se nota primero no es la tecnología: es que el teléfono deja de mandar sobre la sala.
Llamadas atendidas
Ninguna llamada en espera, tampoco a las 14:00 de un sábado. El agente atiende tantas conversaciones a la vez como haga falta.
Reservas siempre abiertas
De madrugada, en el día de cierre y en vacaciones. La demanda se recoge cuando ocurre, no cuando abres.
Confirmación automática del turno
Confirmar todas las reservas del día deja de ser una tarea que se hace solo cuando queda tiempo.
Cero interrupciones por teléfono
El equipo atiende a quien ya está sentado en lugar de repartirse entre la mesa y la centralita.
Elop no sustituye tu software de sala: trabaja dentro de él. La disponibilidad que consulta es la real, y la reserva que crea la ve tu equipo en la pantalla de siempre.
Trabajamos con los sistemas de reservas más habituales del mercado español. Si el tuyo es propio o poco común, lo revisamos en la primera sesión técnica.
IntegracionesDeja tu número y recibe la llamada de un agente configurado para un restaurante. Habla con normalidad: interrumpe, cambia de idea, pide una mesa para ocho.
Dudas razonables de un sector donde el trato personal es parte del producto.
El tono se define contigo, y no es el mismo para un bistró de barrio que para un restaurante de mantel largo. El agente no imita a una persona concreta ni finge ser humano: es correcto, rápido y resolutivo. Lo que sí desaparece es la experiencia realmente fría, que es el teléfono sonando doce veces sin que nadie lo coja.
Un grupo de veinte, una celebración con menú cerrado o una petición especial no se cierran por teléfono automático. El agente recoge los datos y traslada el contacto a la persona responsable, que llama con toda la información delante. Ese límite lo fijas tú.
Sí, y es una de las cosas que más ajustamos durante las primeras semanas con llamadas reales. Si en algún momento no entiende, pregunta de nuevo en lugar de suponer, y si la llamada se complica pasa a una persona.
Cada local puede tener su número, su configuración de turnos y su información. También se puede montar un único número que identifique el local por el que pregunta el cliente y derive en consecuencia.
El plazo de un flujo de reservas depende sobre todo de lo abierto que sea tu sistema de sala, y lo concretamos en la sesión técnica. Empezamos con reservas y preguntas frecuentes, y añadimos confirmaciones y lista de espera cuando el primer flujo ya está rodado.
Depende del volumen de llamadas y del número de locales. Con la calculadora de ahorro puedes hacerte una idea antes de hablar con nosotros; en la primera llamada te damos un rango cerrado para tu caso.
Empezamos por el flujo de reservas, que es donde el retorno se ve en la primera semana de servicio. Cuando esté rodado, decidimos juntos si tiene sentido añadir confirmaciones, lista de espera o pedidos para recoger.